Classified Item
Bungie has the ability to expose information in the API that, for whatever reason, is not yet ready to be seen. We call these items "classified".
Sometimes classified items eventually are revealed to be real, in-game items. However, they are usually just junk data that made it into the API that isn't intended to be seen.
We include these items in the database solely to provide a complete view of what is in the API files. You should not take the presence of this item as a guarantee of something coming in a future update or attempt to analyze its presence too deeply. Doing so likely will only lead to disappointment.
This item is categorized as classified because:
- It is a dummy responsible for generating items purchased from vendors or obtained from opening engrams.
Exotic Perks
Control del titiritero
Stats
| Defensa | 0 |
Curated Roll
Lore
Salto suspendido
A cada ascenso le sigue la caída.
Lo que Rohan anhela recordar más que nada es su risa. Esas carcajadas que retumban, estremecen el firmamento y hacen temblar los huesos.
Resuenan ahora, mientras ella se inclina para poner su núcleo en las manos de la jefa archivista. Nada le quita a la Surcanubes Tramontane las ganas de reírse en su propia ceremonia de retiro; ni los intentos de la archivista por acallarla, ni la forma como su respiración le raspa en el pecho después.
La jefa archivista encaja el núcleo de Tramontane en el pedestal. Los nanitos salieron a montones de él, y se distribuyeron en capas ordenadamente hasta tomar la forma de su monumento. Los asistentes iniciaron un aplauso atronador.
Ese momento es un punto fijo en los recuerdos de Rohan: Tramontane, en toda su grandeza, echa hacia atrás la cabeza muerta de la risa en su propio homenaje.
Como también lo es esto: Tramontane, acunada en un nido de cables y tubos. Con la ruptura de cada uno de sus implantes, su cuerpo sigue el ejemplo, cada fallo conduce a uno más. Ella se apaga frente a su mirada.
Aquí no hay multitudes; la única compañía de Rohan en su vigilia es un pouka que sobrevuela sobre su hombro. Los doctores a cargo de sus cuidados paliativos entran y salen en lapsos cortos, sin decir nada. Rohan escucha el pitido de los monitores y las máquinas siseantes que bombean sangre a su corazón que flaquea, pero el cuarto está extrañamente en silencio.
Tramontane dejó de reírse cuando sus pulmones ya no se inflaron solos.
Su mano, consumida hasta los huesos, no tiene la bastante fuerza para crisparse. Rohan la toma en su mano y se acerca. Si ella articula alguna palabra, él podrá comprenderla interpretando la forma de su aliento.
Pero, al final, solo hay silencio.