Classified Item
Bungie has the ability to expose information in the API that, for whatever reason, is not yet ready to be seen. We call these items "classified".
Sometimes classified items eventually are revealed to be real, in-game items. However, they are usually just junk data that made it into the API that isn't intended to be seen.
We include these items in the database solely to provide a complete view of what is in the API files. You should not take the presence of this item as a guarantee of something coming in a future update or attempt to analyze its presence too deeply. Doing so likely will only lead to disappointment.
This item is categorized as classified because:
- It is a dummy responsible for generating items purchased from vendors or obtained from opening engrams.
Special Perks
Stats
| Impacto |
|
33 | |
| Alcance |
|
66 | |
| • Damage Falloff | |||
| Estabilidad |
|
54 | |
| Manejo |
|
31 | |
| Vel. de recarga |
|
38 | |
| • Reload Time | |||
| Puntería asist. |
|
37 | |
| Generación de munición |
|
49 | |
| Zoom |
|
18 | |
| Efectividad en el aire |
|
20 | |
| Direc. de retroceso |
|
60 | |
| Disparos por minuto | 340 | ||
| Cargador | 33 | ||
| Ataque | 0 | ||
Curated Roll
Lore
El Mensajero
El portador de malas noticias.
Aunor estaba de mal humor cuando se teletransportó a la biblioteca privada de Ikora. Odiaba visitar la Torre. Incluso en una habitación sin puertas y bien alejada del sótano húmedo del anexo, todavía podía percibir el hedor sulfúrico del Vagabundo. No entendía cómo los otros lo soportaban.
Su irritación mermó un poco cuando Ikora miró por encima de su escritura con una sonrisa. "Me alegra verte", dijo.
"Interesante elección de palabras. Pensé que había sido convocada por un 'asunto de suma importancia'".
"'Me alivia' tal vez sería más acertado. No hay muchas personas en las que podría confiar una tarea como esta". Ikora señaló un asiento vacío. Aunor bajó la cabeza.
"¿En serio?".
"Fue un cumplido. No un repudio hacia otras personas".
"No tienes que endulzarme el oído antes de un trabajo malo, Ikora".
Ikora suspiró y tocó su tabla de datos. "Hemos recibido información sobre otra guardiana corrupta en nuestras filas".
Dentro de su capa, la tabla de Aunor repicó. La sacó, y comenzó a explorar el documento y leerlo. "Desobediencia, venta de secretos de la Vanguardia… Bastante estándar. ¿Tortura prolongada e intencional?", levantó la vista inquisitivamente.
"Civiles caídos que huían de la Casa de la Salvación", respondió Ikora, con voz grave. "Según su escuadra, quería saber cómo Eramis había accedido a la Oscuridad. Cuando intentaron intervenir…", Ikora no terminó la frase.
Aunor levantó la vista con avidez. "¿También torturó a sus compañeros?".
Ikora asintió con la cabeza. Aunor guardó la tabla en su capa. "¿Hacia dónde se dirige ahora?".
"Creemos que todavía está en Europa e intenta acceder a la Oscuridad por su cuenta".
"Tiene sentido. Ahora que la Vanguardia levantó la prohibición, tiene una coartada creíble. Igual que cualquiera que se tiente con ese poder", agregó mordazmente.
"Por favor, no me hagas repetirlo otra vez. La Vanguardia…"
"La Vanguardia permitió que la Oscuridad entrara a la Torre. Dejan que los guardianes jueguen con ella, siempre y cuando lo hagan bajo el ojo errante del Vagabundo. Si no fuera así, me mandarías tras ellos para castigarlos".
"No para castigarlos", la corrigió Ikora. "Para que puedan redimirse. Les ofreces la posibilidad de cooperar. De reparar los errores producidos por sus actos egoístas y reincorporarse a la humanidad".
"Y hasta ahora, nadie ha aceptado".
"Eso no significa que nadie lo haga en el futuro".
"¿Y esta Trestin? Crees que ella será la primera… ¿a cuántos estamos siguiendo ahora? A estas alturas, las posibilidades que les dejo abiertas les permitirían matarme primero".
"Suficiente". Los ojos de Ikora destellaron. "No pretendo ser optimista con el resultado de este caso. O con los de los casos futuros. Pero no hay garantía de que todos los que hayan sido tocados estén corrompidos para siempre. Hasta que se demuestre lo contrario, tus órdenes son las mismas. ¿Quedó claro?".
Aunor la miró fijamente, la mandíbula apretada. "¿Casos futuros?". Ikora sacudió la cabeza. "No importa. Seguro me lo dirás después de que hayan causado estragos en algún lugar".
"No tienes que hacerlo si no quieres. Lo entendería".
Aunor ignoró las preocupaciones. "Cumpliré con mi promesa", dijo. Luego, con un destello azul, desapareció.