Classified Item
Bungie has the ability to expose information in the API that, for whatever reason, is not yet ready to be seen. We call these items "classified".
Sometimes classified items eventually are revealed to be real, in-game items. However, they are usually just junk data that made it into the API that isn't intended to be seen.
We include these items in the database solely to provide a complete view of what is in the API files. You should not take the presence of this item as a guarantee of something coming in a future update or attempt to analyze its presence too deeply. Doing so likely will only lead to disappointment.
This item is categorized as classified because:
- It is a dummy responsible for generating items purchased from vendors or obtained from opening engrams.
Stats
| Defensa | 0 |
Lore
Máscara Apocalipsis Ancestral
“Puede ser que dejes tu primer apocalipsis. Pero el segundo siempre te acompañará”. (El Vagabundo)
Costa Esmeralda. Zona Muerta Europea.
Hipernaves de guardianes rugían en los cielos. El Vagabundo caminó por la orilla, pasado el naufragio cabal de escudos y armaduras. Las Luces de la Torre se habían tomado muy bien su pequeño juego.
Tomó un enorme cañón de mano y su Espectro zumbaba alrededor de su cabeza como una mosca. Su Luz estaba roja como un ojo vex. El Vagabundo escudriñaba el campo de batalla mientras andaba, tomando nota de las armas y piezas que le pediría a la IA del Desahucio que teletransportase al Hangar. La playa estaba llena de tecnología cabal chamuscada. El Vagabundo encontraría un uso para todas esas cosas. Mantenimiento de rutina del Desahucio. Bancos adicionales.
El Vagabundo cree que si juntara dos escudos cabal, podría construir una pequeña choza para protegerse del sol y echar una siesta.
Pasó junto a un legionario que se arrastraba hacia un fusil de postas descartado y le disparó en la cabeza. El ladrido de su cañón retumbó por la playa.
Esto de Gambito iba tan bien que pronto tendría los recursos para añadir más campos de batalla.
Pasó junto a un psiónico agachado que toqueteaba la radio de un coloso muerto.
Una ráfaga del cañón del Vagabundo envió al canijo cabal por los aires y su cabeza se evaporó en un soplo violeta.
El Vagabundo continuó su paseo, preparando el campo para la llegada del Desahucio. El único sonido en kilómetros a la redonda era el ocasional ladrido de su cañón.