light.gg

EPITAFIO AL SOBREVIVIENTE

Leyenda / Hand Cannon

"Un arma no oculta nada. Es lo que es. Lo quiera o no lo quiera". (Saint-14 a Shaxx)

Classified Item

Bungie has the ability to expose information in the API that, for whatever reason, is not yet ready to be seen. We call these items "classified".

Sometimes classified items eventually are revealed to be real, in-game items. However, they are usually just junk data that made it into the API that isn't intended to be seen.

We include these items in the database solely to provide a complete view of what is in the API files. You should not take the presence of this item as a guarantee of something coming in a future update or attempt to analyze its presence too deeply. Doing so likely will only lead to disappointment.

This item is categorized as classified because:

  • It is a dummy responsible for generating items purchased from vendors or obtained from opening engrams.

Special Perks

Ventajas aleatorias

Ventajas aleatorias

Este objeto cuenta con ventajas aleatorias.

Stats

Impacto
78
Alcance
32
Damage Falloff  
Estabilidad
56
Manejo
43
Vel. de recarga
45
Reload Time  
Puntería asist.
74
Generación de munición
47
Zoom
14
Efectividad en el aire
10
Direc. de retroceso
83
Disparos por minuto 180
Cargador 12
Ataque 0
Credits

Curated Roll

Not all curated rolls actually drop in-game. Learn more

Lore

Epitafio al sobreviviente

"Un arma no oculta nada. Es lo que es. Lo quiera o no lo quiera". (Saint-14 a Shaxx)

Ser el primer eliksni en disfrutar la presencia del Viajero desde el Torbellino era un honor que Mithrax, el kell de la Casa Luz, nunca imaginó que tendría. Mientras estaba en la pasarela de la Torre, bajo la cicatriz dejada en la estela del Todopoderoso, meditaba sobre las decisiones de su vida que lo habían llevado hasta ese punto. Se preguntaba si había un hilo conductor que uniera todos esos acontecimientos. Pero no tuvo tiempo para reflexionar sobre todo eso.

Una sombra trepó sobre Mithrax: hombros anchos, un cuerno rizado. Ver la silueta de Lord Shaxx asomando por las escaleras despertó instintos centenarios, y fue la templanza lo que alejó las manos de Mithrax de su arma.

"No esperaba de verdad encontrarte aquí", dijo Shaxx mientras seguía bajando las escaleras con pasos lentos y torpes. "¿Estuviste allí?".

"¿Qué?".

Shaxx se acercó a la barandilla junto a Mithrax. "¿Estuviste allí?", volvió a preguntar. Esta vez, señaló, sin mirar, un lugar en el horizonte más allá del Viajero.

Mithrax siguió el gesto de Shaxx con la mirada. No lo entendió.

"La batalla de los Seis Frentes", insistió Shaxx, con una suavidad poco habitual. "¿Sabes cuántos caídos maté allí?".

Mithrax se erizó ante la pregunta y sintió el impulso instintivo de volver a tomar sus armas. Pero la presencia del Viajero y la pregunta que le rondaba por la cabeza le impidieron actuar. "¿Cuántos?", preguntó, sin querer saber la respuesta.

Shaxx se desinfló, cruzó los brazos sobre la barandilla y apoyó su considerable peso en ella. "Cientos", dijo en voz baja. "Todos murieron asustados".

Mithrax sintió que en el fondo de su garganta se mezclaron éter y bilis. Sus extremidades temblaban, la furia ardía en sus entrañas; exigían una manifestación. Pero templó su ira y suspiró tan profundamente que el éter de su aliento se hizo visible brevemente como una nube iridiscente.

"¿A cuántos humanos has matado?", preguntó Shaxx.

"Demasiados", respondió Mithrax, e incluso eso le pareció insuficiente en la lengua; la idea le retorcía las entrañas. Volvió a suspirar, más profundamente esta vez, y Shaxx observó el éter sublimado brillar en la tenue luz.

"Cuando me enteré de que estabas en la Torre", dijo Shaxx, "pensé en tirarte por el borde del muro. Pensé en la gente que vi morir a manos de sus Casas a lo largo de los años. Los sin Luz desgarrados extremidad por extremidad durante la Edad Oscura". Dejó salir un suspiro de lamento con una sonrisa. "Entonces, empecé a pensar en ellos".

El silencio quedó en el aire por un momento, lo suficiente para que Mithrax preguntara: "¿En quiénes?".

"Tres carroñeros. Acurrucados juntos en una alcantarilla colapsada. Habían robado comida durante… una época de hambruna. Quizás era para ellos mismos, quizás para otro asentamiento, quizás para su familia…" Shaxx se encogió de hombros. "Los maté. A los tres, con mis propias manos".

"Mis víctimas también fueron humanos", aclaró Shaxx, y el kell sintió que su ira se transformaba en confusión. "Yo era un Señor de la Guerra en la Edad Oscura. Me convencí de la necesidad de mi propia barbarie pintándola con colores nobles. Los que me eran leales construyeron una leyenda que enmascaraba la sangre y la podredumbre. Pero sigue ahí". Golpeó con los dedos su coraza. "En lo más profundo".

Las sombras se habían alargado, las estrellas eran ahora visibles en el cielo, y el Viajero proyectaba la mitad de su sombra.

"Había una nave", respondió finalmente Mithrax. "Podrían haber sido soldados. Civiles. No lo sé". Apartó la mirada del Viajero mientras hablaba. "Dirigí un grupo de abordaje hacia ella. Masacramos a los que se resistieron y acorralamos a los que se rindieron".

Shaxx volteó para mirar a Mithrax con una pregunta sin palabras en su máscara sin rostro.

"Discutimos qué hacer con los prisioneros. Algunos sugirieron que los conserváramos como trofeos de advertencia. Otros decían que hiciéramos un trueque con ellos". Mithrax apartó la mirada con los hombros caídos. "Pero yo era joven. Impaciente". Cerró los ojos. "Abrí la esclusa. Parecía la solución más sencilla".

Ambos soldados volvieron a sumirse en el silencio y permanecieron así mientras el último atisbo de luz solar descendía más allá del horizonte. Shaxx se fue melancólico; Mithrax se quedó con restos de ira, confusión y, paradójicamente, con una respuesta.

Vio entonces el hilo de elecciones que conducían a este momento. Las elecciones que condujeron a la Gran Máquina y a evitar un destino como el que había sufrido Eramis. Fue algo que tanto él como Shaxx aprendieron a aceptar a pesar de que toda una vida de experiencia les decía lo contrario.

Misericordia.

Top
Loading...
No reviews, yet.