Classified Item
Bungie has the ability to expose information in the API that, for whatever reason, is not yet ready to be seen. We call these items "classified".
Sometimes classified items eventually are revealed to be real, in-game items. However, they are usually just junk data that made it into the API that isn't intended to be seen.
We include these items in the database solely to provide a complete view of what is in the API files. You should not take the presence of this item as a guarantee of something coming in a future update or attempt to analyze its presence too deeply. Doing so likely will only lead to disappointment.
This item is categorized as classified because:
- It is a dummy responsible for generating items purchased from vendors or obtained from opening engrams.
Special Perks
Stats
| Impacto |
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55 | |
| Alcance |
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21 | |
| • Damage Falloff | |||
| Estabilidad |
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26 | |
| Manejo |
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50 | |
| Vel. de recarga |
|
46 | |
| • Reload Time | |||
| Puntería asist. |
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60 | |
| Generación de munición |
|
49 | |
| Zoom |
|
15 | |
| Efectividad en el aire |
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4 | |
| Direc. de retroceso |
|
52 | |
| Tiempo de carga | 533 | ||
| Cargador | 7 | ||
| Ataque | 0 | ||
Curated Roll
Lore
Coordenadas Cartesianas
¿Dónde termina uno y empieza el otro?
Todo estaba tranquilo en el Barranco, salvo el ocasional piar de las aves y el suave goteo del río. Podría haber sido pacífico, pensó Chalco Yong mientras se arrastraba por la orilla, si no fuera tan espeluznante. ¿Dónde estaban los cabal y sus ruidosos equipos de extracción? ¿Dónde estaban las estruendosas bandas de Barracudas? Obviamente, tomándose el día libre, en el momento más inoportuno.
La agente encubierta se agachó y pasó la mano por las piedras lisas acumuladas en la orilla. Esperaba tener buenas noticias para su próximo informe. Ikora parecía muy cansada la vez anterior.
No era de extrañarse. Incluso antes de la llegada de las Pirámides, parecía que sus enemigos se multiplicaban al mismo ritmo que disminuían sus aliados. Ahora, con cuatro cuerpos celestes robados del cielo, esa tendencia parecía acelerarse.
Y aquí estaba ella, siguiendo una tenue pista sobre el paradero del infame kell de la Luz en una zona muerta.
Consideró brevemente la posibilidad de encender su radio y anunciar su presencia, pero entonces la vio: la piedra de rebote ideal, tallada perfectamente. La tomó y, con un movimiento hábil, la hizo rebotar sobre el agua. La imagen especular del cielo azul y las copas de los pinos se onduló una, dos y seis veces antes de que la gravedad superara el impulso y atrajera la piedra bajo la superficie.
De repente, un frenético susurro estalló a su alrededor. Los árboles se estremecieron cuando cientos de aves surgieron chillando, alarmadas, mientras daban vueltas en el cielo. Chalco volteó con el fusil preparado, pero no había nadie. Ralentizó su respiración con los oídos bien atentos para escuchar el ruido delator de las Barracudas a toda velocidad.
Los vellos de su nuca se erizaron cuando el aire crepitó con electricidad. Un gran estruendo hizo que Chalco perdiera el equilibrio. Rodó al caer al suelo. La segunda onda expansiva llegó cuando estaba boca abajo: un golpe más fuerte y definitivo que hizo que las rocas saltaran y volvieran a caer con estrépito.
Volvió el silencio. Cuando levantó la cabeza, todo parecía igual que hacía algunos momentos…
Excepto por el cielo, que estaba despejado, y ahora repleto de auroras de muchos colores.
Chalco se levantó de un salto y corrió hacia la pared del barranco. Lo escaló, y luego el pino más cercano en cuestión de segundos. Un movimiento arriesgado, teniendo en cuenta la posibilidad de una réplica del sismo, pero necesitaba altura.
No fue sino hasta que llegó a las ramas superiores de los árboles que lo vio. En la cresta de la línea de árboles estaba el Fragmento del Viajero emitiendo rayos policromados. Chalco dirigió su mirada hacia arriba, siguiendo el arco hacia la estratosfera. ¿Qué estaba ocurriendo?
Con la mirada fija en el cielo, encendió su radio. Inmediatamente, la voz de Eris Morn resonó en la frecuencia pública de la Vanguardia: "Esto no es el final. Solo es un paso más".
Un relámpago con un brillo penetrante iluminó el cielo del sureste. Chalco se apoyó en el árbol y cerró los ojos. Cuando los abrió, el cielo había vuelto a ser azul claro y el fragmento había vuelto a su estado tenue e irregular.
"Vaya", dijo en voz alta, pero nadie la escuchó.