Classified Item
Bungie has the ability to expose information in the API that, for whatever reason, is not yet ready to be seen. We call these items "classified".
Sometimes classified items eventually are revealed to be real, in-game items. However, they are usually just junk data that made it into the API that isn't intended to be seen.
We include these items in the database solely to provide a complete view of what is in the API files. You should not take the presence of this item as a guarantee of something coming in a future update or attempt to analyze its presence too deeply. Doing so likely will only lead to disappointment.
This item is categorized as classified because:
- It is a dummy responsible for generating items purchased from vendors or obtained from opening engrams.
Stats
| Defensa | 0 |
Lore
Empuñaduras de Sobreviviente perspicaz
Confía solo en la fuerza de tu propio brazo.
Nazaire se patina sobre el césped mojado por la lluvia y su perseguidor se le avienta encima. Se le duerme el brazo cuando unas púas de espinas de pescado le hacen un tajo de la muñeca al hombro. El acólito de la colmena lo agarra del cuello.
No debería estar aquí, pero la Torre prohíbe el conocimiento que busca y la Ciudad no se atreve a enfrentársele. Por eso se fue a las tierras silvestres a buscar respuestas, y ahora va a morir.
Se le nubla la visión, pero el instinto de supervivencia lo lleva a seguir luchando. Busca a tientas su pistola con la mano buena y dispara sin reparos. Huesos se rompen y sangre le salpica las manos y la cara, hasta que la risa del acólito gorjea y se muere.
Está de espaldas en el suelo, jadeando, pestañeado por las gotas de lluvia salada en sus ojos. El pecho hinchado de histeria. Quiere irse a casa.
Un destello repentino. Aparece un espectro sobre el acólito muerto. Su aspecto es más monstruoso que el de cualquier otro, incluso del que le robó a su propia madre, porque lleva un uniforme de la colmena.
Lo agarra del aire. "Tú", resopla con un halo de voz, "se suponía que debías protegernos".
No le responde, pues es un espectro. Y como todo espectro, no es un protector. Es un mentiroso y un ladrón, una alimaña miserable que quiere arrancarle todo, como los de su especie.
Le hunde los pulgares en el ojo. El espectro se sacude y grita. Lo aprieta más y más fuerte, hasta que algo se rompe. Un chasquido húmedo nauseabundo seguido de una ráfaga de satisfacción enfermiza.
Es el primer espectro que mata. Empapado con una lluvia helada, manchado de sangre y barro, engancha la carcasa del espectro en su cinturón y jura: no será el último.