Special Perks
Stats
| Impacto |
|
55 | |
| Alcance |
|
29 | |
| • Damage Falloff | |||
| Estabilidad |
|
35 | |
| Manejo |
|
56 | |
| Velocidad de recarga |
|
48 | |
| • Reload Time | |||
| Asistencia de apuntado |
|
38 | |
| Munición generada |
|
55 | |
| Zoom |
|
16 | |
| Eficacia en el aire |
|
4 | |
| Direc. de retroceso |
|
55 | |
| Tiempo de carga | 533 | ||
| Cargador | 6 | ||
| Ataque | 0 | ||
Curated Roll
Lore
Calma Tenebrosa
Iniciar o suprimir.
Los cinco simbiontes estaban sentados alrededor del pequeño punto de acceso que surgía de la piedra oscura. Emitió un sonido apagado. Los simbiontes comprobaron una y otra vez los permisos que lo habían invocado y, entonces, mandaron un pico de datos hacia el dominio vex.
La consciencia de los simbiontes accedió a la red con un movimiento espiral y percibieron cómo los colores cambiaban a su alrededor. Los perseguían.
Los campos de exclusión se manifestaron y los persiguieron por los planos de datos, dejando un rastro de chispas a su paso. Con una risa confiada, Cazafibras parpadeó y se convirtió en un fractal plateado de Luz sin límites. El campo se destruyó y se dividió para seguirlo.
Croniclekel hiló frías torres azules de protocolos obligatorios que se extendían hacia el infinito. Luego, duplicó el trazo y se lanzó a por todas. El dominio funcionaba a trompicones a medida que avanzaba.
Anomalía concentró su Luz e interceptó una ondulación descontrolada del dominio, atacó y forzó una grieta en las profundidades del cifrado que había debajo. Choque y Corrosión la atravesaron.
Corrosión, con la Luz por guadaña, arrancó ferozmente los hilos asfixiantes de los datos duplicados. Colisión se adentró en el corazón cegador del dominio, agarrándose a briznas que se descompilaban mientras se retraían de su acceso.
Se centró y materializó el hilo correcto ante él.
Para doblarlo, tuvo que hacer acopio de toda su fuerza y habilidad, pero logró cambiar un uno por un cero.
Tal como lo pensó, ocurrió.
El punto de acceso se disipó y los cinco simbiontes volvieron a la oscura estancia de piedra.
Todos miraron a Colisión, y al verlo asentir, se desplomaron en una alegre risa de alivio: habían conseguido borrar el conocimiento de los vex sobre Eido, la hija de Misraaks.
Colisión recuperó el aliento y se encogió de hombros con falsa modestia. "Provoca al eminente…", empezó.
"… muere cual serpiente", completó Corrosión, que estalló de nuevo en carcajadas.