Classified Item
Bungie has the ability to expose information in the API that, for whatever reason, is not yet ready to be seen. We call these items "classified".
Sometimes classified items eventually are revealed to be real, in-game items. However, they are usually just junk data that made it into the API that isn't intended to be seen.
We include these items in the database solely to provide a complete view of what is in the API files. You should not take the presence of this item as a guarantee of something coming in a future update or attempt to analyze its presence too deeply. Doing so likely will only lead to disappointment.
This item is categorized as classified because:
- It is a dummy responsible for generating items purchased from vendors or obtained from opening engrams.
Special Perks
Stats
| Impacto |
|
21 | |
| Alcance |
|
42 | |
| • Damage Falloff | |||
| Estabilidad |
|
45 | |
| Manejo |
|
63 | |
| Velocidad de recarga |
|
60 | |
| • Reload Time | |||
| Asistencia de apuntado |
|
62 | |
| Munición generada |
|
54 | |
| Zoom |
|
16 | |
| Eficacia en el aire |
|
14 | |
| Direc. de retroceso |
|
60 | |
| Disparos por minuto | 600 | ||
| Cargador | 44 | ||
| Ataque | 0 | ||
Curated Roll
Lore
DECATUR 02
Atrapadas en las manos de muchos desesperados.
La Araña mira al Nómada de arriba a abajo.
"Vaya, mi querido…", la Araña se va apagando con el éter para dar con un apelativo adecuado para el Nómada. "Da igual".
"¿Crees que esto bastará?", dice el Nómada mientras asiente hacia el cielo y le da una patada a una lata de éter vacía junto a su mota flotante del Arrecife. Más allá de la vasta nube de asteroides y polvo, rayos rojos arden en el cielo estrellado y dibujan la forma de una nueva constelación cada vez que el Estratega libera una descarga tras otra.
"Un esfuerzo 'titánico'. Espléndido", la Araña baja de la nave, sin compañía. "Podríamos habernos visto en… un lugar más seguro".
"¿No te gusta que te vean conmigo?".
"La Araña se lleva bien con todo el mundo, pero no todo el mundo se lleva bien con los demás", dice la Araña mientras centra toda su atención en el Nómada. "Deberías haberme buscado".
"Hay demasiados cuerpos a tu alrededor. Los cuerpos te apuñalan por la espalda".
"Salir corriendo es lo que expone tu espalda", la voz de la Araña se estremece. "Y la ve todo el mundo".
El Nómada se detiene un momento y mira el paisaje desolado. Pequeñas piedras flotan en el espacio. Se acercan entre sí con lentitud hasta entrar en contacto y rebotar en trayectorias aleatorias. Algunas se quedan unidas mediante la consumación destructiva. Frunce el ceño y se vuelve hacia la Araña. "Relájate. No hay nadie en kilómetros a la redonda".
La Araña se despliega y toma una larga bocanada de aire a través del respirador. Erguido al completo, empequeñece al Nómada en la sombra. "Aislamiento… no equivale a protección".
"¿La amistad nos va a librar de lo que se nos echa encima?", pregunta el Nómada. Une los dedos y el espacio entre ambas manos adquiere una forma triangular.
"La suerte no está de tu parte, pero…", una risa gutural estalla desde el estómago de la Araña y envía vibraciones a través de la tierra suelta bajo los pies. "No soy la mejor opción si buscas consuelo".
"Lo sé. La última vez intentaste huir, pero no funcionó. Ahora quieres esconderte… Escucha bien lo que digo: tampoco servirá de nada".
"¿Esconderme?", pregunta la Araña sin prisa. "El tablero cambia. El tablero se vacía. Yo no juego, solo les pongo precio a las piezas".
"Menuda sangre fría. Se avecina el fin del mundo y a ti lo que te preocupa es cómo sacar tajada".
"El 'fin' de algo es cuestión de perspectiva. La devastación suele resultar…", dice con un suspiro, "rentable".
"¿Qué pasa si no queda nada? ¿Solo piel y huesos?".
"Siempre nos quedará el marfil".
"Tonterías".
La Araña toma una breve bocanada de aire: "Ja".
"Me recuerdas a mis compatriotas", la Araña ciñe los dedos alrededor de un pequeño cubo de tierra que va a la deriva. "Miraban hacia el Tornado como tú: asustados". Cierra el puño y aplasta el cubo hasta convertirlo en un montículo denso. Se deshace en trocitos que flotan cuando la Araña abre la mano. "Pero aquí estamos, vivos".
"Sí. Caídos".
"Caídos. Tengo el favor de las brujas, los kells y los agentes susurrantes... de todos los colores y formas. Mi red es amplia y he demostrado ser útil. Que los reyes se maten entre sí. Encabezaré el segundo asalto".
"¿Te refieres a los guardianes? Siento ser yo quien te lo diga, pero no se hacen de rogar".
"Son fáciles de manejar. En la desesperación… acaban rogando ellos".
"Verdad", el Nómada saca de la mochila una cajita decorada de diseño insomne. "¿Y se puede saber a quién buscas con esto?".
La Araña se acerca al Nómada e invade su espacio personal. "Opciones, mi querido granuja, atrapadas en la red", coge la caja con los brazos dominantes y deja caer dos sacos llenos de carcasas de Espectro sobre las manos del Nómada con los otros.
"He pasado un infierno para conseguir esa cajucha. Ni se te ocurra volver sin el trono", dice el Nómada con voz firme, tensando la mandíbula para controlar el temblor.
La Araña canturrea cuando un escalofrío lo atraviesa. "No, solo una ventana por la que mirar. Es un placer hacer negocios contigo", el descomunal don caído da media vuelta para marcharse. "Y recuerda: hay que ser útil".
"Cuando des con ellos, ¿seguro que el pasado no llamará a la puerta?".
"Nadie piensa en la Araña".
"Qué suerte".