Classified Item
Bungie has the ability to expose information in the API that, for whatever reason, is not yet ready to be seen. We call these items "classified".
Sometimes classified items eventually are revealed to be real, in-game items. However, they are usually just junk data that made it into the API that isn't intended to be seen.
We include these items in the database solely to provide a complete view of what is in the API files. You should not take the presence of this item as a guarantee of something coming in a future update or attempt to analyze its presence too deeply. Doing so likely will only lead to disappointment.
This item is categorized as classified because:
- It is a dummy responsible for generating items purchased from vendors or obtained from opening engrams.
Stats
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Lore
驚恐之握
Acólitos de Nezarec: Koraxis - II
El lento arrastre de la pierna herida de Koraxis hizo que el camino de vuelta a su nave vacía pareciera más largo que antes. El agotamiento persistente se hacía notar en cada punzada de dolor que lo sacudía. Agradeció que la paliza del capitán se hubiera interrumpido por el puñetazo de otro cliente el tiempo suficiente como para escabullirse, pero la paranoia de que lo rastrearan persistía.
Era como si una fuerza invisible se cerniera a su espalda.
Koraxis siguió avanzando y mantuvo su mirada al frente.
Cuando por fin llegó a la nave, la esclusa se abrió con un siseo y reveló un espacio oscuro. Ignoró sus precauciones habituales, demasiado distraído por el insoportable dolor de sus extremidades.
La hamaca que se había fabricado lo llamó. Se desplomó sobre ella y no respiró hasta que no encontró una posición cómoda.
El sueño se apoderó de él en cuanto cerró los ojos; era lo más rápido que había logrado dormirse en días. El insomnio forzado y una paliza por sorpresa le habían pasado factura.
Entonces llamaron a la puerta.
Cuando Koraxis oyó el golpe sobre el metal, buscó la pistola que estaba en el estante, junto a su hamaca.
Se acercó a la puerta con los pasos más silenciosos que pudo; sentía pesadez en cada parte de su cuerpo.
Vaciló; sus ojos permanecieron fijos en el metal oxidado. Otro golpe, toc, toc, en la puerta…
La puerta se abrió con un chirrido, y esteélKoraxis apuntó inmediatamente con su mira a…
Nada.
La confusión se apoderó de él cuando algo lo golpeó con fuerza. Koraxis cerró con fuerza los cuatro ojos. Salió disparado hacia atrás y se preparó para el impacto.
Pero nunca llegó.
Koraxis abrió los ojos esperando ver las paredes de su queche. Sin embargo, lo único que vio fue la pirámide lunar, lisa y oscura.