Classified Item
Bungie has the ability to expose information in the API that, for whatever reason, is not yet ready to be seen. We call these items "classified".
Sometimes classified items eventually are revealed to be real, in-game items. However, they are usually just junk data that made it into the API that isn't intended to be seen.
We include these items in the database solely to provide a complete view of what is in the API files. You should not take the presence of this item as a guarantee of something coming in a future update or attempt to analyze its presence too deeply. Doing so likely will only lead to disappointment.
This item is categorized as classified because:
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Stats
| Defensa | 0 |
Lore
Distintivo Juramento de legado
"Yo sé quién soy. Soy un titán. Mientras pueda, me interpondré entre la Última Ciudad y aquellos que intenten derribarla". (Saint-14)
Saint-14, como muchos exos, solía soñar con la Cripta de la Piedra Profunda. El campo dorado. La amenazadora torre negra. La batalla subyacente, que surgía siniestramente con rostros conocidos. Como muchos mecánicos, estaba acostumbrado a estos sueños, y no sentía mayor curiosidad sobre significados más profundos. Hacía mucho tiempo había decidido que no podía ser nada bueno. Además, su vida diurna lo mantenía muy ocupado.
Sin embargo, desde su regreso de las profundidades caleidoscópicas del Bosque Infinito, los sueños habían aumentado su frecuencia y rareza.
Durante las primeras semanas, en vez de batallas, se enfrentaba a oponentes solitarios en duelos: Osiris, Marin, Zavala, Ana… hasta el guardián que lo rescató de los vex. Sin importar contra quien peleara, usaba toda su energía y Luz en la lucha y siempre perdía. Tirado de espaldas, miraba a lo alto de la torre y sabía que alguien lo observaba desde ahí.
La noche antes de que Rasputín alertara a todos de la entrada de las naves piramidales al sistema, el invierno llegó a sus sueños y lo forzó a atacar a un enorme vex alado, diferente a cualquiera que hubiera visto. Perdió esa noche, como muchas otras, viendo un líquido tornasolado (casi como savia vex, pero diferente; contaminada) fluir de sus articulaciones y crepitar en la nieve.
Durante el día mantenía su exuberancia usual; lo satisfacía mucho ayudar a los guardianes a perfeccionar su arte en las Pruebas de Osiris. Después de todo, debía concentrarse en las batallas que ocurrían realmente. ¿Por qué preocuparse por lo que no podía controlar en su cabeza?
Entonces, la noche antes de que un nuevo vacío de dolor se abriera en el sistema, una mujer apareció en el umbral de la torre. Vestía de negro; su cabello era prematuramente gris. Veía, con los brazos cruzados, cómo Saint lanzaba granada tras granada ardiente a los vex con poco efecto.
"Te cegarás con ese fuego brillante", dijo con desaprobación. "Tal vez entonces aprendas a mirar en vez de ver".
Con un poderoso golpe, los vex acabaron con el exo. La mujer suspiró cuando Saint cayó al suelo.
Luego el silencio reinó, seguido por el crujir de los pasos en la nieve. "Igual que tu padre", dijo ella arrodillándose junto a su cabeza. "Todos ustedes".
Puso una mano en la frente de su casco, como si tomara su temperatura. "En tu próxima vida, deberías parecerte más a mí".
Luego su mano se deslizó hasta sus ojos y, por un momento antes de despertar, todo estuvo oscuro.